Somos Victoria Daona y Pedro Noli y desde 2020 pusimos en marcha Mandarinas bajo el sol, un proyecto por el que ya han pasado más de 180 talleristas individuales y más de 100 organizaciones de todo el país.
Victoria:
Mandarinas nació como un antídoto para la angustia de la pandemia y se fue transformando en una comunidad vital y entrañable en la que escribimos para vivir y hacer vivir a través de nuestras palabras. Tanto escribimos en el taller, que editamos 21 libros personalizados con los relatos de nuestros talleristas. Los Libros de Mandarinas bajo el sol.
Mis canciones favoritas son es el tango "Uno" de Santos Discépolo y Mariano Mores, por eso de que "la lucha es cruel y es mucha, pero lucha y se desangra por la fe que lo empecina, y también el “Himno de mi
corazón”, por que deseo que nunca se rasgue como seda el clima de tu corazón.
Me gusta los detalles chiquititos y el sonido de las palabras utopías, farfallina y cascabel.
Pedro:
Descubrí también que me gustaba el periodismo lento, las historias completas, profundas; aquellas que detallan nuestras razones, nuestras andanzas, nuestros miedos, nuestras alegrías, nuestros dolores y nuestras simplezas.
Y quizás, en un paso más en ese camino, fuera de los medios, convivo rodeado de historias mínimas que cuentan momentos familiares sellados en el alma, sentimientos de hermandad que podrían vencer la muerte, amores inolvidables, juegos de mil risas, lugares de calma donde se encuentra el placer.
Mi vida se volvió un viaje en tren, donde los pasajeros y las pasajeras subían se sentaban a mi lado, me contaban su historia y después se bajaban con la convicción de escribir sus palabras. Y yo tenía el placer de ayudarlas. Mis gracia eternas por permitirlo.
Y son estos mismos talleres que ahora relanzamos y que te invitamos a que te sumes.
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